Las ratas abandonan el barco cuando se hunde


Solo en las dificultades las personalidades se descubren, se conocen los reales y se revelan los laxos. Es lo maravilloso de los problemas, el lado positivo, saber con qué apoyo cuenta o con quienes definitivamente no.

Una situación precaria tiene la habilidad de sacar a flote no solo su fuerza sino la de las personas que lo rodean. Hay momentos en que la carga es tan pesada que se necesita de un pasajero que ayude a cargarla, los llamados ‘amigos’, los que se supone deben estar en las circunstancias buenas y en las malas, pero no siempre sucede así.

Cuando todo marcha bien, sorpresivamente se halla rodeado de muchas personas, usted  cree ser tan agradable o valioso para ellos que las ‘amistades’ abundan. Todo el mundo quiere caminar al lado de  gente que le va bien, ser parte de un grupo de intelectuales, contagiarse de su luz, aprender de sus experiencias; eso en el mejor de los casos, en otros, las personas buscan interés, codearse de los exitosos, crear relaciones personales para obtener algo a cambio, hacer lazos comerciales y hasta copiarlo.

Aquí lo ‘valioso’ estaría sobrevalorado. Porque depende del tipo de persona y su intención. Para un empresario que busca expandir su negocio, usted es una pieza clave por la multinacional que tiene, él al principio puede acercarse como un amigo cuando en realidad busca un interés, pero ¿qué pasa si de un momento a otro su negocio queda en bancarrota?, ¿es usted ahora valioso para él?, la respuesta es no. Lo más seguro es que huya a buscar otra compañía, no se quedará a ayudarlo a surgir de nuevo porque buscaba lucrarse y no ser su amigo.

Cuando el barco se hunde y cuando sus problemas están a vapor, las personas desaparecen y la soledad llega. Pues hay quienes no están dispuestos a quedarse, porque no desean lidiar con los problemas de otros, si no hay un lazo fuerte de amistad, solo se irán y usted pasará a ser un conocido para ellos, más no el amigo como fue llamado alguna vez. Es el momento cuando la vida le muestra lo realmente valioso e indispensable, ese único amigo que se quedó así la tormenta arrasara con todo a su paso.

No proteste sobre las cosas inesperadas que le suceden, aprenda a descubrir en ellas los amigos que en verdad tiene, los que irán con usted a donde vaya y  se quedarán aunque el viento sople fuerte y esté en contravía. Solo los que lo acompañen en su caída, se quedarán para ayudarlo a curar sus heridas y lo sostendrán para verlo caminar de nuevo.

‘La calidad es más importante que la cantidad. Un home run es mucho mejor que dos robles’
-Steve jobs-


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